PARARSE A PENSAR

I

Cuando la sal en la herida ahonda el dolor casi hasta ahogarte, sabes que ha llegado el momento de parar. Justo ahora, cuando más te duele, y quisieras gritar a los cuatro vientos, tienes que callar. Has sido guerrero, vuelves a ser mortal, tus huesos supuran sangre negra, color acero y olor a sal. Detente un momento y ponte a pensar, que puedes mejorar de lo que hayas hecho mal, cómo puedes evitar aquello dónde te has podido equivocar. Por mil años que pasen nunca podrás sentirte mal, por haberte parado a pensar en lo hecho antes de volver a empezar.

II

No temas, el tren volverá a pasar. Los viajes del destino tienen forma circular.

Advertisements

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s